Buenos días Nerea:

Mi nombre es Angeles, tengo una niña adoptada hace 3 años en Etiopía. Estamos muy preocupados, la adaptación ha sido buena y tiene muchos amigos, profesores y familiares que la quieren, pero desde que empezó este año la primaria, bueno un poco más tarde, nos tiene preocupados.

Siempre ha sido una niña tímida, de meterse en su mundo, y muy apegada a mí, pero no tanto. Quiere mucho a su tía, mi hermana, y su profesora Paula, ella la conoce desde que llegó y se preocupa mucho por ella.

El tema es que desde hace un par de semanas ha empezado a no querer separarse de su profesora en clase, ni de mí en casa. Tanto que le toca ir a la piscina, que le encantaba, y ya no quiere porque Paula no está y quiere que yo me quede cerca y no puedo por el trabajo. Tampoco quiere ir al comedor, ha vomitado tres veces la semana pasada y al final, del disgusto, le duele la tripa.

Mi marido y yo hemos decidido traerla a casa a comer, aunque me cuesta mucho esfuerzo y alguna vez me he enfadado. Tampoco va a ir esta semana a la piscina porque ni se baña.

También tengo que contar porque esto es lo peor, se ha hecho pis y cacas, solo una vez, una en la piscina y otra en el comedor. Eso que nunca, nunca lo había hecho antes.

Ahora ya no sé qué hacer, el pediatra y en urgencias le han hecho todas las pruebas y está bien, en el colegio parece que no hay novedad, sus amigos y familia la quiere y no sé que le pasa.

Siento haberme alargado tanto, pero estoy hecha un lío. Gracias por ayudarnos, es una pena que no podamos vernos y que la conozcas en persona para ver si necesita tratamiento.

*****(Pido por mail aclaración a Angeles acerca de la edad de la niña -6 años-, si tiene hermanos –no- , si ha habido algún cambio importante en la familia en esta etapa –dice que no- y cómo se llama su marido porque ha nombrado dos veces a la profesora y no al padre de la criatura 😉 – se llama Luis- aunque no es relevante para la historia, para mí es relevante el discurso) *****

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Hola Angeles!

La consulta que realizas es un poco complicada para tratarla por mail, ya que la información aunque bien planteada es escasa, amplia pero no profunda y hay algunos temas en lo que sería adecuado ahondar, de todas formas, con el segundo mail me centro un poco más, con edad y situación familiar de la niña.

Por lo que cuentas parece que en la escuela, la familia y el entorno de la niña todo es correcto, son los tres contextos que se deben analizar en el caso de los niños y no nos dan mucha pista que explique/justifique el cambio.

Se me ocurre, a riesgo de equivocarme, que vuestra hija está haciendo una regresión. Como la propia palabra indica es “regresar”, regresar a un “lugar” seguro, un momento de su vida donde era atendido, ayudado. Es algo habitual en los niños y atiende a situaciones de especial ansiedad. Suelen coincidir con cambios, que si bien para los adultos pueden no tienen por qué resultar estresantes, para ellos pueden tener más impacto.

Hay casos “típicos” en los que observamos determinadas regresiones: llegada de un hermano, enfermedad, divorcio, cambio de domicilio y/o escuela y suelen observarse en las siguientes conductas: enuresis/encopresis (incontinencia de orina y cacas), succión, gateo y torpeza, entre otros, cuando ya se ha superado esa etapa. En cada niño se presenta de una manera diferente y pueden coincidir algunas de las conductas.

Esto normalmente a los padres es algo que nos irrita/enfada porque lo achacamos a “llamar la atención”, “vagueo” o “mimos”. En realidad, cuando se trata de una regresión, se trata de algo inconsciente, así que no es adecuado reñirles.

Con esto no quiero decir que algunas veces no tengan actitudes más infantilizadas –chuparse el dedo, pedir brazos, balbucear – y tengamos que pensar en una regresión, va a depender de lo puntual que sea y del tipo de conducta. Aunque en este caso y por lo que me comentas me parece claro.

Consecuencias aparentes: No quiere separarse de ti y ni de su profesora (que representa el rol materno en el colegio), dolor de estómago y vómitos, que parecen psicosomáticos –ya que no encuentras nada en las pruebas-, pis y cacas –indicadores claros de regresión, ya que es algo habitual en bebés hasta dos años y medio aproximadamente, pero no más tarde.

En la práctica esto es un problema, ya que necesitáis espacios diferenciados y que cada una continúe con su rutina: colegio, comedor, piscina… por tener cierta distancia para desarrollarnos y por necesidad. Más ella que es una niña y tiene que continuar con su desarrollo integral.

Entiendo dadas las circunstancias hayáis decidido que no vaya al comedor ni a la piscina, está bien poner orden y mimarla en medio de este caos que ni ella misma puede controlar, pero tened en cuenta que no muy tarde, en cuanto mejore, poco a poco, debe volver a la cotidianeidad.

No sé la causa de esta regresión, quizás reflexionando un poco se os ocurra alguna razón para que la niña esté agobiada, dadle unas vueltas, y recordad que puede ser algo sutil (los niños, algunos especialmente, son muy sensibles) como que haya un ambiente tenso, preocupado…

Yo tampoco sé si tiene que ver con su condición de adoptada, ya hemos comentado en algunas ocasiones que a veces va a estar relacionado y otras no, los niños adoptados, generalmente, presentan más episodios de regresiones que los hijos bio, pero habría que analizar otras cuestiones y por qué ocurre ahora. Yo de momento no veo la relación, pero tengo pocos datos.

Conviene tener paciencia, hablar con ella, reconfortarla. Preguntarle qué clase de pensamientos tiene antes de que le duela la tripa, antes de vomitar, analizar sus miedos a modo de “cuando estás en la piscina si Paula se va ¿Qué sientes?” o “imagina que…”. Después poco a poco habría que ir preparándola para exponerse a esas situaciones que ahora teme, con recursos, acompañada. Es posible que necesitéis orientación para ir dando estos pasos y no forzarla ni sufrir vosotros.

Si se trata de una regresión por un duelo no resuelto relacionado con su adopción, con un bloqueo por descubrir información o necesidad de preguntar, habría que elaborarlo de otro modo, pero esto es más complicado.

En cualquier caso, si no remite en breve, debierais consultar con un especialista, un psicólogo infantil, un terapeuta. Coincido contigo en que es una pena que estemos tan lejos, yo estaría encantada. De este modo indirecto es hasta aquí hasta donde me atrevo a llegar. Suerte y un abrazo a los tres.

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