P.Prácticamente acabo de llegar de Etiopía con un niño de cinco años,
aunque en realidad tiene 6. Su comportamiento en general es bueno.
Pero tengo dos problemas que no sé muy bien cómo resolver.
El primero son las comidas. Come sin descanso y con ansia,
al segundo día de estar aquí ya tuvo una indigestión,
el médico me recomendó que comiera poco y a menudo, pero no lo consigo,
porque siempre quiere estar comiendo y temo que le vuelva a suceder.

Si le niego la comida, se enfada muchísimo y en sus rabietas lo tira todo
por el suelo. En mis intentos de acercamiento se pone agresivo y me pega.
Por otro lado, se pone muy nervioso cuando salimos a hacer trámites,
yo soy monoparental y no tengo más remedio que hacerlos, y no pienso
dejarlo con nadie, para que se asuste aún más.

Gracias por la ayuda.

R .Cuando los niños llegan cambian muchísimo sus hábitos,
su ritmo de vida, su entorno. Ya cambia en el país de origen
pero es una pseudorealidad, es como unas minivacacaciones en
las que de algún modo están esperando volver a su realidad
cotidiana. Realidad a la que nunca vuelven.

Por eso en esa primera etapa, buena o mala, los niños no se
comportan como lo harán en casa. Para algunos dura unas semanas
adapatarse al nuevo entorno,para otros meses.
Va a depender de la edad, de la capacidad de adaptación  del niño,
de la personalidad y de la vida que haya tenido hasta ese momento
(mucho tiempo de orfanato, abandono temprano…) entre otras cuestiones.

En cualquier caso se adaptarán, por suerte el ser humano tiene
mecanismos adpatativos que nos permiten sobrevivir y que van más
allá de “me quiero adaptar” o “me viene bien o mal adptarme” o
“qué difícil es esta vida”, necesitamos tender al equilibrio.
Y los niños también, especialmente,  ya que necesitan un mundo
predecible.

Poneos por un momento, real, en la piel de estos niños cuyo
único mundo conocido depende de unos adultos y que de repente
son trasladados y obligados a vivir con otros, donde además el horario,
las comidas, el clima, el lenguaje y el trato es diferente…
Lo notan todos, hasta los más bebés se ven afectados, basta con
introducir cualquier pequeño cambio en su rutina para alterarlos…
y ponerles nerviosos, y que sufran ansiedad y miedo, que aumenta
cuanto mayor es el cambio, o mejor dicho “la percepción de cambio”,
que para un niño de 6 años es bastante importante,
ya que es muy consciente.

Nos ocurre a los adultos que tenemos capacidad de razonar,
que tenemos experiencia en situaciones similares… y sin embargo
si cambiamos de trabajo o de casa nuestra vida es un caos (temporal).

Entonces en los niños es lo mismo.
Lo mismo pero agravado porque ya han sufrido(al menos) una pérdida,
temprana y vital.

Y aquí es donde entra el tema de los alimentos.
Al margen de la pura lógica quenos dice que nuestros bombones
han pasado “hambre” con mayúsuculas y que tratande compensarlo
aquí que “hay de todo”, se me ocurre que hilándolo con esa
ansiedad que les produce tanto cambio la compensan con la comida
(también lo hacemos muchos adultos, verdad?).

Porque comer “llena”: llena el estómago, nos relaja masticar,
nos satisface tragar y hace que segregamos hormonas que nos tranquilizar
(para los chocolateros- como yo- sería la endorfina).
Pero me refiero a llenar más allá, a llenar huecos, a “llenar el alma”.
Muchas de las personas con trastornos de alimentación tienen este
problema de base.

Así que es normal que ellos durante un tiempo necesiten saber que está todo
a su alcance y tenerlo presente, que se les recuerde que nunca les faltará,
que los armarios y nevera están llenos…, pero puede que aun así necesiten
tenerlo dentro… ( es muy buena idea lo de dejar alimentos sanos y saciantes
por ahí, para los “ataques”).

Poco a poco se irán encajando las piezas, no temerán la separación de la
familia (que al final es lo que les atormenta) y descubrirán que por mil
pataletas que monten seguirán siendo amados y un día dejarán de tener
estas conductas. El día que estén seguros. Y esto necesita tiempo.
(¿Por que cuánto tiempo necesitamos para mostrar nuestras heridas?
¿Y para dejarlas curar?…Pues ellos también.)

Y así lo hilo con las “pataletas” que nos narras, Beatriz.
Habrá bastantes, tiene 6 años y tiene miedo. Un miedo terrible que algo
tan, tan bueno como tú vaya a esfumarse (ya le ocurrió una vez, así que
está justificado) y por tanto tiene que probarte ” Si me va a dejar,
que lo haga cuanto antes, así no me encariño”,es algo más profundo
pero es esto lo que siente.

Por eso tu instinto te dice que dejarle con otros sería dañino, y en este
momento es cierto. Tiene que establecer contigo un vínculo suficientemente
fuerte y sano (apego) para poder vincularse a otros, para “poder alejarme
porque hay un puerto donde volver”, mientras esto no ocurra el mundo
será un lugar impredecible.

Pero no te preocupes que te ha elegido para ser su “puerto”, esas escenas
y peleas nos lo indican: Le interesas mucho. Y es su forma de “probarte”.
Lo cual no quita para que nos relacionemos con otros, para que vea otro
tipo de relaciones, para que vea que tú confías en otras personas
(no sería bueno que se quedara solo contigo!) y que poco a poco vaya
probando.

Un abrazo.

Nerea

Volver a “La Página de Nerea”

ner

 

1 Response to “La Página de Nerea: “cuando la comida no sacia el hambre””


  1. 1 Manuel octubre 31, 2009 en 4:06 pm

    Así es generalmente el proceso,hasta que su cuerpo dice basta y continúa otra fase. Por más que leamos y nos cuenten, sólo ellos saben sus vivencias y llevarán consigo esa telaraña rota. Habrá que seguir haciendo camino.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




Nueva web y blog Abay

Nueva web y blog Abay

Nueva web y blog Abay

Nueva web y blog Abay

Nueva web y blog Abay

]

Nueva web Abay

Boletín trimestral Abay

Os mantenemos informados

Aportación Abay a MSF

Crisis en Somalia

Conocen más Etiopía

Carta de Yared

Etiopía sin fin …

...en Hondarribia

Ye Etiopia hetsan

Concurso de relato corto

Desde Walmara…

Carta de los maestros

Boletín Abay

En tiempos de crisis, nuevos apoyos

Libro editado por Abay

Benyam

Ganamos el premio Natura

Pozo para Walmara

Etíope

Rostros de Etiopía

Tienda Abay

Nuevos cuentos Yared

Une tu “cole” a Etiopía

Hermanamiento de colegios

Abay en facebook

Hazte fan y síguenos!

Boletín trimestral Abay

Meskeren, Tikimt y Jidar

Abay colabora con Fitche

Trabajo SWAA-E en Fitche

Acciones Abay. Mayo 2010

Colaboración con ONG Mediterránea

Cuento en amárico/castellano

Amiga de la Luna

Visita nuestra página Web

Visita nuestra web

Escuela de Bacho Walmara

Pizarras, libros de texto..

Cuento Abay

No importa el color de la piel, importa el alma

Dibujos premiados

Dibujos premiados


A %d blogueros les gusta esto: