Hola a tod@s!asesorafamiliar@asociacionabay.org) que es de donde, después de responderlas, las selecciono normalmente. Llegó de una consulta “en persona”.

 Volviendo a la normalidad poco a poco, os mando la “consulta del mes de Agosto”, esta vez no llegó vía correo privado.

 En el mes de Agosto tuve dos encuentros con familias adoptivas con hijos de Etiopía que vivían cerca y querían que estuviéramos cara a cara para plantearme unas cuestiones. Uno de los encuentros fue especialmente enriquecedor -profesionalmente-.

 Es por ello que después de obtener el permiso explícito de la familia y modificar algunos datos para preservar su identidad os trascribo parte de la cita a modo de pregunta-respuesta, para que sea mas fácil seguir el hilo. (Obviamente está adaptado porque fue una larga conversación sin este guión).

P. Mi nombre es María y mi marido y yo estamos muy preocupado por nuestro hijo. Nos asignaron a Addisalem cuando tenía un mes y medio, cuando cumplió dos meses ya estábamos de vuelta en casa. Era un niño sano y feliz, siempre ha sido un niño fuerte, alegre y movido, un niño como los de su edad aunque un poco más grande y más maduro.

Addisalem en la actualidad tiene tres años y medio, es un niño muy especial, muy apegado y mimoso, menos cuando está “mal” que no hay quien lo pare, especialmente conmigo con quien se enfada más a menudo. Tiene algunos miedos, no se atreve a hacer algunas cosas típicas de su edad solo y siempre tiene que tenernos de referencia, si no nos ve se pone nervioso.

Siempre ha sido más o menos así y hemos respetado su ritmo, como algo normal. Lo que nos preocupa desde hace un tiempo tiene unas rabietas muy fuertes en las que no controla, nos empuja y se enfada, parece que está dolido o que empiezan a “moverse” cosas por dentro. A veces hace preguntas básicas sobre Etiopía y se las contestamos, él sabe toda la historia que le podemos contar.

Nosotros hemos descubierto recientemente más datos acerca de la familia que lo atendió antes de ir al orfanato y de su familia bio pero él no sabe nada, aun es muy pequeño y queremos contrastar esa información y ver cómo ir asimilándola. Esta última etapa tan dura para nosotros ha coincidido con algunos cambios en la familia que han hecho que todos estemos un poco más nerviosos.

Queríamos hablar contigo para que nos dieras alguna orientación de cómo actuar y nos dijeras si es necesario que se le ponga en tratamiento y qué podemos hacer nosotros. Muchas gracias. María.

R. Hola María! A mí Addisalem me parece un niño normal, que tiene ciertos miedos que no tienen por qué estar relacionados con la adopción. A partir de los 3 años es frecuente que los niños tengan pesadillas y temores que hasta ahora no habían aparecido. Es importante racionalizar esos miedos, entenderlos y ayudarles, un buen sistema es hablar sobre ello, ponerle nombre a lo que ocurre y pactar una alternativa con el niño de modo que pueda ahuyentarlos. Suelen funcionar los rituales del tipo: Poner una estrella anti- (sueño no deseado), poner a los pies de la cama una alfombra mágica que protege, dejar una luz de enchufe para que no se acerquen…

Los niños a esa edad funcionan mucho con “pensamientos mágicos”, es una edad en la que aunque nos sorprenden con sus razonamientos aun son muy crédulos, conviene aprovecharlo.

En cuanto a los miedos a espacios abiertos, estar con otras personas o no querer relacionarse con otros niños del modo en que lo hacen explicar que suele ocurrir en niños sobreprotegidos (corremos riesgo de hacerlo desde el principio para compensar) y niños que solo se relacionan con adultos. Para ellos lo normal es la relación en los términos adultos, incluso es posible que determinados juegos les aburran o incomoden. Otras veces están conductas representan algo más difícil de entender, atiende a algo más profundo, al miedo a la pérdida (sobre todo si sufren de forma excesiva al no vernos) y es una cuestión de apego, de trastorno de apego.

Esto es algo más delicado porque un trastorno de apego es difícil de trabajar, todo es reparable, pero hay cuestiones que ocurren a edades muy tempranas y que no se pueden trabajar intentando comprenderlas, por dos cosas: porque es algo inconsciente, básico, primario y porque son niños y a ellos “entender” no les sirve como a los adultos.

Ahora bien, se puede hacer un trabajo con la familia, la familia repara si tiene ayuda.

Mientras y sin necesidad de entrar en un porceso más profundo para la familia comprender esto que te cuento es vital porque desculpabiliza y ayuda a ver un camino.

Vuestro caso es muy interesante porque parece que Addisalem sufre algunas de las dificultades propias de niños que son adoptados más “mayores”, es muy importante que os hayáis preocupado aun habiéndole tenido desde el 2º mes de vida porque muchas veces no se tiene en cuenta que las primeras experiencias –incluso prenatales- pueden tener trascendencia en el futuro.

Por supuesto no debemos nunca interpretar cualquier dificultad en el tiempo con su condición de hijo adoptivo, pero si hay algunos indicadores que no se deben pasar por alto. Y Addisalem en ese “amor-odio”intenso en el que vive últimamente nos indica que hay “movimiento” interno, no una mala racha, no que tiene rabietas porque tiene un capricho, ni que está cansado o enfermo…

Es muy posible que Addisalem empiece a querer ordenar cosas en su cabeza pero no sepa cómo pedirlo, no sepa que quiere saber, ni si hay algo más que saber… ya me dices que la historia (que normalmente todos contamos muy temprano) está elaborada con él, pero también que tenéis nuevas noticias…

Los niños son esponjas, los niños no entienden de palabras, de largas explicación, de reflexiones profundas… entienden de lo que ven, de lo que perciben, del ambiente… Es posible que Addisalem haya notado esos “Movimientos” después de los hallazgos que habéis hecho, que no sepa que pasa, por qué se habla más de Etiopía (aunque tratéis de hacerlo a solas)…

Podéis ayudarle a hablar sobre ello, pero sin forzar, que dé el primer paso…  que pregunte y que contestéis con naturalidad… incluido preguntarle qué le pasa, por qué se enfada tanto, qué pensaba mientras montaba la bronca…

Puede que no sepa responder pero dirá algo y lo importante es que lo recojáis, que estéis ahí y quiera decir algo más o enfadarse. Nunca, nunca le riñáis, no a Addisalem (no vale para todos los niños, eh?) porque él no se siente bien, sino no os pegaría. En cierto modo es como si quisiera probar que haga lo que haga lo querréis. Y tenéis que demostrarle que así es. Es un modo de que pueda establecer un apego seguro.

Ahora de cara a esas pataletas habituales donde acaba destrozado y se enfada tanto y os ataca, sobre todo a ti algunas pautas: Tienes que evitar que se haga daño y te lo haga a ti, que hay algunas técnicas de contención inocuas, en las que se va dando margen al niño para que “estalle” sin hacerse daño, en las que se le da margen para que esté un rato o varias horas. (Es preciso enseñarlas en persona y asegurarse de su necesidad y buen uso).

Después conviene hablar sobre ello, después de unas horas o al día siguiente y mientras se contiene al niño y después se debe explicar que es para que no se haga daño y que se termina tan pronto como acabe el episodio.

Nunca reñirle, nunca castigarle. Debéis recogerlo, darle cariño y entender que es víctima de “eso” que le daña y que no sabe como manejarlo. Si tuviera más edad podríamos darle estrategias a él, podría ir ensayando cosas, podríamos ayudarle a predecir cuando está muy “cargado” (algo muy útil en la pre-adolescencia).

 

Y esperar. Es probable que pase por etapas mejores y peores, vosotros tendréis que estar ahí y aprender a predecir, a controlar, a elaborar por él, con él. Más adelante ya lo hará solo o no lo necesite.

Hay tiempo María, está bien que os hayáis animado a consultarlo, que os hayáis molestado en observarle, en preocuparos. Ahora esperar a que la “vuelta al cole” y el final de los cambios en la familia asienten el ambiente, relajaos un poco, poner en práctica estas cositas y enteded que es algo para ir poco a poco. Lo estáis haciendo bien.

El tiempo va a vuestro favor siempre que no miréis a otro lado…

Si necesitas algo más ya sabes donde estoy, yo puedo tratar a Adissalem como me preguntas pero no es necesario precipitar nada, ya iremos hablando, ahora es más vuestro turno.

Un abrazo.

Nerea

africa

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